BITÁCORA DE SILENCIOS


Desde pequeña supe que los vacíos que la realidad clava en mi alma se llenarían con poesía: L.M. Panero, Pedro Salinas, García Lorca, Félix Grande, Benedetti, Juan Ramón Jiménez, Baudelaire, Guillén, Pessoa, Sá-Carneiro,... L.E.Aute, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Sabina... ¡Cuánta belleza!, ¡Cuánto espanto!, ¡Cuánto silencio!, ¡Cuántas palabras!

Y desde entonces, todas mis lecturas se han acomodado en esos huecos fríos que la vida había ido horadando y los ha llenado de belleza, espanto, silencios, dolor, ternura… palabras y sensibilidad. Desde casi siempre, he dejado reposar sensaciones, sentimientos de todos los colores, imágenes,… en mis entrañas para después intentar expresarlas con palabras, con la pretensión de comunicar y de hacer sentir emoción. Si consigo que en el interior de los que me lean, tiemble el filamento de una entraña con mis palabras, me doy por satisfecha.

Siempre he buscado la palabra, Licenciada en Filología Hispánica y Filología Portuguesa, las dos lenguas y el gallego me llenan de herramientas que permiten que mi búsqueda sea fructífera y tan heterogénea como los que me precedieron. Mi última aventura en la palabra: traducir del portugués, un descubrimiento con sabor a mar.

Tríptico de mármol (Ed. Huerga y Fierro, 2010) es mi primer libro de poemas en el que reza: LA POESÍA YA NO SÓLO ES BELLEZA, ES RESISTENCIA AL ESPANTO.

Ternura incandescente [Huerga y Fierro 2012]: EL TIEMPO LO-CURA TODO: UNOS AMORES SE TEMPLAN; OTROS, SE CONSIGUEN INCANDESCENTES. Porque el amor es tan contradictorio como la vida.

Tierra con nosotros (Premio poesía 2013, ed. Seleer): La realidad se impone, todos vivimos y bebemos de este tiempo que nos toca. Todos observamos, sentimos y sufrimos por nosotros y por los otros.

Desde la otra orilla (Proyecto Arte Ediciones, 2014), 10 imágenes hermosas acompañan los versos que buscan el renacer en otra orilla, más allá de realidades que asfixian la libertad y la belleza). Un hermoso libro para ser expuesto, más que acomodado en una estantería.

Bitácora de ausiencias (Amargord, 2015), las ausencias marcan el camino vital. La búsqueda de nosotros mismos, de nuestro lugar, de nuestras presencias, son el motor de arranque cada día. Desde los campos de concentración (donde el dolor por los ausentes se ha hecho insoportable pero necesario), visita obligada para ser conscientes del dolor que el ser humano es capaz de causar a sus iguales; hasta el camino de búsqueda de la ternura y la belleza, la palabra dibuja mundos fácilmente reconocibles, crudos y hermosos al mismo tiempo.
Premios:
Premio a la mujer de la cultura de Salamanca (2011), As. Tierno Galván de Santa Marta de Tormes.
Editorial Seleer por el libro: Tierra con nosotros (2013).
Premio Sarmiento de poesía 2015, Valladolid: Por el conjunto de la obra.































domingo, 20 de diciembre de 2015

Comenzará el invierno



Hoy las horas pasarán más lentamente,
inverso de un solsticio de soleado alimento.
Hoy las horas anidan en el cabello castaño
de los árboles que su verde inmolan.

El silencio se precipita en una escueta tarde
con largos meses de abrigadas mantas.
Hoy las horas pasarán más lentamente,
pero la noche, aún así, exige más presencia.

Montse Villar 


lunes, 26 de octubre de 2015

RAIAS POÉTICAS, 2015. Gracias de nuevo, Luis Serguilha.

  

EL POEMA Y LO IRREPRESENTABLE: DOBLECES VERTIGINOSOS, RUMORES IMANENTES 

(RUMORESO POEMA E O IRREPRESENTÁVEL: DOBRADURA VERTIGINOSA, RUMORES IMANENTES )
Traducir la realidad a través del poema y salvarse del abismo que representaría la incapacidad para expresarse. Pensemos en Platón. Llegar de la contemplación del sol con la razón, atravesar el mundo con la certeza de que formamos parte de la realidad que no hemos escogido pero sí podemos superar, y bajar a la caverna que Platón presumió superable. El poeta invierte el orden, absorbe la realidad, se sensibiliza ante ese mundo contradictorio, hermoso y terrible al mismo tiempo, y acude a ese mundo interior que refleja las sombras a través de la palabra. Una palabra, a veces demasiado limitada, una palabra que necesita de la alegoría, el símbolo y la música para representar lo irrepresentable. Una palabra que aprehende ese conocimiento que el mundo exterior nos da, la belleza y la crueldad, la contradicción… e intenta expresar lo inexpresable para convertirlo en esencia. Una esencia que, vertiginosamente, trata de construir el mundo a través de elementos que nacen en la razón, en la intuición y en la sensibilidad al mismo tiempo. Una esencia que necesita ser universal para que los otros, la recojan de la cueva y, en el camino inverso, la transformen, observando la realidad, en su propia razón y expresión inmanente del mundo.
El poema es esta esencial visión de lo irrepresentable, esta intuición. Como apunta Gamoneda, lo innombrado no tiene existencia intelectual, es lo desconocido y lo desconocido necesita de un lenguaje de “revelación”. La poesía genera ese conocimiento de la realidad que ella misma revela y crea.
El poeta es un ser viviente en una realidad, una realidad que se transforma en el interior de ese ser humano y se convierte en un elemento subjetivo, significativo, sensible y esencial que cobra vida a través del poema. El poeta sólo a través de lo que Jackobson denomina la palabra en el lenguaje poético (con calidad fónica, morfosintáctica y léxica) da sentido último a esa realidad: ¿Cómo entender lo que delante de nosotros sucede a diario: la muerte de inocentes o la belleza del amanecer? ¿Cómo transmitir todo lo que en nuestro interior se remueve cuando contemplamos cualquiera de estos hechos? ¿Cómo comunicar lo que va más allá de lo simplemente racional? ¿Cómo expresar ese vértigo que la propia realidad nos produce? Es esa palabra anteriormente definida, ese poema que la acoge y esa capacidad simbólica la que exprime lo indecible.  Todorov lo definió: lo que los signos no simbólicos no consiguen transmitir. Estos símbolos son intraducibles y su sentido es plural: inagotable, beben de la universalidad de la propia intuición.
Símbolos que salen del poeta para alcanzar el conocimiento y la traducción máxima de la realidad y llegan al lector que los convertirá en fuente inagotable de conocimiento según cada experiencia vital.
Así, considero la función comunicativa y salvadora del poema. Función salvadora que ayuda al poeta a vencer el abismo (la poesía ya no sólo es belleza es resistencia al espanto), un abismo que llena al poeta de dolor y espanto y que al conseguir traducir en palabras, lo aleja de la oscuridad y del silencio inhabitado. Una función comunicativa que se muestra al compartir el poema y hacer cómplices a los demás de ese intento de representar lo que racionalmente se aprecia como inaccesible, ininteligible, inasumible… El propio Panero, asesinó simbólicamente en más de 100 poemas a su madre, comunicando el dolor y la soledad que su imagen le causaba. Todos exorcizamos, a través de la palabra que buscamos perfecta, la realidad que nos ataca y podría llegar a destruirnos. Todos sobrevivimos gracias al poema como si se tratara de un suero que se inyecta en nuestra sangre para aceptar la vida, para tratar de entenderla o, al menos, combatirla. Todos necesitamos de la belleza, de la magia, de la posibilidad de transmutación del horror para sabernos vivos y reales en este mundo que podría desfigurar cualquier existencia llegando a través de la palabra la verdadera medida de las cosas: ese es el poder del verso.
Todos esperamos
Que la palabra se haga carne que
cubra los huesos que la injusta derrota provoca.

O en palabras de Luis Serguilha
AVES A ROLAREM nas baionetas do recife
com poemas e cançoes para cello
Philip Glass nos ouvidos das aves
que se desequilibravam entre rochas luciferinas
os arames voadores engordavam
sanguinariamente suas penugens nos fragmentos dos atalhos
e nos sustos dos mergulhos: a líquida certeza
daquelas vidas sem retorno
(ao contrário do fusível das ondas)


 




O POEMA E O IRREPRESENTÁVEL: DOBRADURA VERTIGINOSA, RUMORES IMANENTES
Traduzir a realidade através do poema e se salvar do abismo que representaría a incapacidade de expresar-se. Pensemos em Platão. Chegar da contemplação do sol com a razão, atravessar o mundo com a certeza de que fazemos parte da realidade que nós não escolhemos, mas podemos vencer, e baixar até a caverna que Platão imaginou superável. O poeta inverte a ordem, absorve a realidade, sensibiliza-se perante esse mundo contraditório, belo e terrível ao mesmo tempo e acode a esse mundo interior que reflecte as sombras pelo chão. Uma palavra, por vezes, demasiado limitada, uma palavra que precisa da alegoria, o símbolo e a música para representar o irrepresentável. Uma palavra que apreende esse conhecimento que nos dá o mundo exterior, a beleza e crueldade, a contradição.....e tenta expressar o inexpressável para convertê-lo em essência. Uma essência que, vertiginosamente, tenta construir o mundo através de elementos que nascem na razão, na intuição e na sensibilidade, ao mesmo tempo. Uma essência que precisa ser universal para ser recolhida da caverna pelos outros, e no caminho de volta, ser transformada, observando a realidade na sua própria razão e expressão imanente do mundo.
O poema é esta visão essencial do irrepresentável, é esta intuição. Como indica Gamoneda, o inominado não tem existência intelectual, é o desconhecido e o desconhecido precisa de uma linguagem de "revelação". A poesia gera esse conhecimento da realidade que ela própria revela e cria.
O poeta é um ser vivo numa realidade, uma realidade que se transforma no interior de esse ser humano e torna-se um elemento subjetivo, significativo, sensível e essencial que ganha vida através do poema. O poeta apenas através do que Jakobson chama a palavra na linguagem poética (com qualidade fónica, morfossintática e lexical) dá sentido último a essa realidade: Como entender o que acontece na frente de nós todos os dias: a morte de inocentes ou a beleza do amanhecer? Como transmitir tudo o que mexe dentro de nós quando olhamos para qualquer um desses eventos? Como comunicar o que vai além do meramente racional? Como expressar essa vertigem que a própria realidade produz em nós? É aquela palavra acima definida, aquele poema no que é acolhida, e aquela capacidade simbólica que espreme o indizível. Todorov definiu isto: aquilo que os signos não simbólicos não alcançam a transmitir. Estes signos são intraduzíveis e o seu significado é plural: inesgotável, bebem da universalidade da própria intuição.
Símbolos que saem do poeta para alcançar o conhecimento e a tradução máxima da realidade e chegar ao leitor que se os vai tornar numa fonte inesgotável de conhecimento segundo cada experiência de vida.
Assim, considero a função comunicativa e salvadora do poema. Função que ajuda o poeta para vencer o abismo (a poesia não é apenas beleza é resistência ao espanto) um abismo que preenche o poeta de dor e de espanto e que ao conseguir traduzir em palavras, leva-o para longe da escuridão e do silêncio. Uma função comunicativa que se apresenta ao partilhar o poema e fazer cúmplizes aos outros de aquela tentativa de representar o que racionalmente se aprecia como inacessível, incompreensível,... O próprio Panero, assassinou simbólicamente em mais de 100 poemas a su mãe, comunicando a dor e a solidão que lhe produzia a sua imagem. Todos nós exorcizamos, através da palavra que procuramos perfeita, a realidade que nos ataca e poderia eventualmente destruir-nos. Todos sobrevivemos graças ao poema como se fosse um soro que é injetado no nosso sangue para aceitar a vida, para tentar entendê-la ou, pelo menos, combatê-la. Todos precisamos da beleza, da magia, da possibilidade de transmutação do horror para nos saber vivos e reais neste mundo que poderia desfigurar qualquer existencia chegando atravês da palabra á verdadeira medida das coisas : este é que é o poder do verso.
Todos estamos à espera de
Que a palavra se torne carne que
cubra os ossos que a injusta derrota provoca.

Ou também em palavras de Luis Serguilha
AVES A ROLAREM nas baionetas do recife
com poemas e cançoes para cello
Philip Glass nos ouvidos das aves
que se desequilibravam entre rochas luciferinas
os arames voadores engordavam
sanguinariamente suas penugens nos fragmentos dos atalhos
e nos sustos dos mergulhos: a líquida certeza
daquelas vidas sem retorno
(ao contrário do fusível das ondas)

sábado, 17 de octubre de 2015

EL PASO DEL TIEMPO

el paso del tiempo

El tiempo es oro
–me dijo–
y se fue calculando en dinero
lo que había perdido al saludar.

Yo me quedé allí,
sentada en aquel parque sombrío,
mientras las nubes
arropaban a la luna,
calculando en palabras
lo que había dejado de pensar.

(Tríptico de mármol, Huerga y Fierro, 2010 )

lunes, 12 de octubre de 2015

MOTIVOS AJENOS Y RESIDUOS, PRESENTACIÓN

El pasado día 8 tuvo lugar la presentación de los libros Motivos ajenos y Residuos del poeta brasileño Álvaro Alves de Faria que yo he tenido el placer de traducir y que Editorial Linteo ha publicado magistralmente. A continuación el texto de la presentación y alguna de las fotos para el recuerdo. Estuvieron presentes, además, Antonio cColinas y Jorge Fragoso. Con las lecturas de Carmen Prada, Elen Díaz, Mª Ängeles Gutiérrez y Sofía Montero.
Más fotos e información en: http://acpentadrama.blogspot.com.es/2015/10/presentacion-de-ajenos-residuos-de.html

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Gracias a Alfredo P. Alencart porque él, a través del Encuentro de poetas iberoamericano, da a conocer a autores que de otra manera sería difícil leer y en mi caso, gracias a ello conocí la poesía de Álvaro Alves de Faría.
Gracias a Antonio Colinas porque confió en este proyecto y lo apoyó para que Linteo lo editara tan magistralmente.

Hace 4 años en esta misma sala escuché poemas como este
Residuos
DESCRIPCIÓN

Las tardes de sol atraviesan las ventanas
y se callan en los ladrillos.
El corazón es un órgano repleto de callos.
La tarde desaparece como llega.
Los ojos son faroles que se apagan poco a poco.
La respiración ya no soporta
arrancar el aire a la oscuridad.
Si no fuera por los nervios crispados,
sería posible
levantar las manos hasta la reja,
para ver la partida de los verdugos.

Y, de repente, nació mi interés por este poeta de cabello blanco que había venido para el Encuentro poético y para, en Coímbra, presentar su obra Resíduos, escrita en 1969 durante el encarcelamiento en Brasil de Álvaro Alves de Faria. Y después de un tiempo, Nela me dejó la poesía completa de Alves y empecé a traducir, algo que había hecho de una manera esporádica, pero que a partir de ese momento se convirtió en una de mis pasiones. Traducir, para mí, es la posibilidad de entrar en el alma de otro poeta, sentir a un ser sensible con una experiencia vital diferente a la mía y, en este caso profundísima, y poder transmitir lo que él ha escrito con la máxima fidelidad y respeto.
Y eso intenté hacer en Residuos o 19 breves poemas escritos en 1969 que relatan la experiencia en prisión con un lenguaje e imágenes que sobrepasan cualquier intento racional de lectura, inyectando en el lector el dolor, sufrimiento, desvanecimiento ante la tortura, falta de realidad y esperanza que el poeta debió sentir en sus prisión, convirtiendo al poema en el único hálito de oxígeno que le permita respirar. Pero también, en Motivos ajenos (1983), donde existe un poeta para el que la poesía es el arma que nos salva de nosotros mismos, de ese instinto de autodestrucción cuando del mundo ya no se espera nada más que hastío y soledad. Es la expresión de la inexpresión de uno mismo, la conciencia que se debate ante la observación del mundo que se derrumba a nuestro alrededor. Es la búsqueda del último aliento antes de desaparecer. Para ello, la poesía es existencia y subsistencia en sí misma y por sí misma; son instantes o, más bien, lo que queda después de un instante, un gesto, un movimiento respiratorio. La ironía, la expresión del absurdo, la carcajada compulsiva que ridiculiza la muerte, la desesperación… forman parte de estos poemas.

SUICIDIO
La dosis de veneno que tomé
con agua mineral con gas
no fue suficiente.
[…] habría sido mejor que hubiera usado el revólver.


Pero Alves no se quedaba aquí, y después de este poeta, o paralelo a este poeta brasileño, existe un poeta portugués más lírico, legendario, romántico, en busca de sus raíces personales y literarias. Un autor al que leo compulsivamente y que en cada lectura me ofrece algo nuevo: ternura, mordacidad, rabia, amor, pasión, llanto, … pero para el que la palabra es el motor y el alma de las cosas y eso, y toda su magia, es la que nos regala.




UN GRAN MAESTRO

UN GRAN MAESTRO
UNA GRAN PERSONA

Tomando un café antes de empezar

Tomando un café antes de empezar

Presentación de Tríptico de mármol

Presentación de Tríptico de mármol
De camino a la Plaza Mayor

Los últimos consejos antes de entrar

Presentación de Tríptico de Mármol

¡Que buen público!

¡Que buen público!

Fernando Maés tocando Vacunas para la melancolía

Andrés Sudón tocando Palabras de Mármol

Una muy buena gente.

Una muy buena gente.

TODA LA FAMILIA,...